Como la gota que cae de una llave
mal cerrada
Como la lluvia que, miedosa, cae
sobre el paraguas.
Como el agua perezosa que espera
en el charco
que el sol baje a buscarla.
Como el azúcar, soberbio, se no se deshace.
Como la sal que no sala.
Como la miel que no endulza.
Como el beso que,
entre los labios,
queda
porque no quiere que olvides
quién te lo dio. |