Cerré los ojos y pude sentir el aguijón del dolor, mientras sus caricias recorrían mi piel. Sentía su ausencia mientras besaba mis labios, justo entonces en mi interior algo se resquebrajó en mil esquirlas. Y sin poder evitarlo las lágrimas acudieron a unos ojos desamparados y se desvanecieron en la oscuridad de aquella vacía noche. |