Fuiste niño feliz, credo con amor.
Humilde de cuna, sociable y resueño.
Serio en las cosas de tu Padre.
DE adulto pasaste por tristezas al ver a tus hermanos sufrir, huir del amor de tu Padre.
Entonces asusmiste tu misión, les hablaste,
nos informaste,nos instruiste, pero sobre todo
nos amaste y amas.
Recuerdo que cuando sentì tu compañia
por primera vez tenìa solo 12 años.
Fuiste mi primer amigo amoroso, y me aceptaste desde un primer momento.
Yo asumì que eras y eres mi hermano.
Que tu Padre me adopto porque creì.
Desde entonces me acompañas.
Claro yo tiendo a huir, pero siempre regreso.
A Nuestro Padre. |