( con mucho cariño de mi amigo Sabino Mozqueda Lara, compartiendo su dolor)
Mi querido y justo hermano
con gran dolor yo te escribo,
estas lestras de mi mano.
las palabras que hoy te digo.
Tú eres de mi propia sangre,
te duelen mis sentimientos,
hoy mi problema está que arde,
te lo grito ante los vientos.
Sangre mía, hombre atento,
tan segura es mi confianza,
que tu ayuda la presiento,
siendo mi única esperanza.
Sé muy bien que ya no vives,
esta fe que en Dios yo tengo,
hace que siempre me mires,
y tu imagen la mantengo. |