La lluvia se ha llevado
la tristeza seca
Y el calor
mi voz.
Hoy no quiero hablar,
ni de vos, ni de mí,
solo escuchar la vida y vivir.
Quiero escuchar,
el agua, los pájaros,
el viento, el sol,
o a los verdes enroscados
en los oscuros troncos del monte.
Quiero escuchar
latir la tierra,
sentir tu voz.
La lluvia se ha llevado
también mi voz
y en ella
antiguos gritos de dolor.
Hoy no quiero hablar
ni recordar.
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