Restos de otras vidas,
miradas que devoran con cada desengaño,
quincenas de letargo
esperando una muerte segura,
provocada por la ausencia,
de toda la emoción
que atañe a tu presencia.
Me vienes,
a estas alturas,
en que gira cual noría,
cual pedal de bicicleta,
este vórtice de lejanias en los rincones de mi cuerpo,
me vienes,
te me acercas,
para decirme simple y llanamente..
con tu cara de angel
y tus besos de judas
cuanto lo sientes... |