Va el espíritu alegre, ligero.
Viaja sin límites,
no hay fronteras.
Se pierde la mirada
en la linea lejana y final.
Se pierde la mirada en otra
para recordarte
el tiempo de amar,
tiempo de paz.
Se pierde para volver
sobre olas bulliciosas,
agitadas mariposas
y palomas revoltosas.
Se pierde para ver,
para soñar, para sentir
el futuro cierto,
el futuro honesto.
El gozo, instante fugaz,
se prolonga y sientes
que ha llegado la paz.
Te conducen lo pasos libremente.
Libremente a todo lugar,
sientes la brisa tibia,
brisa ligera, brisa de paz.
Las manos, las tuyas y otras;
se tocan, se estrechan,
se acarician,
sin nudos que desatar.
Todo es nítido y lineal.
Nitidez de paz.
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