Gracias Mater,
por cargarlo y protegerlo
en tu vientre.
Gracias
por la vida
que ayudaste que nos diera.
Gracias Matercita
por aceptar de buena forma
todo mi ser
cuando yo te lo entrego,
y por hacerte parte del
para hacerme crecer.
Gracias por ayudarme siempre
que te lo pido,
y por acompañarme
en cada segundo de mi vida.
Gracias Mater,
por permitirme estar donde estoy.
Gracias por todo Matercita querida,
trataré y lucharé
de no defraudarte nunca.
¡¡Hija inmaculada cenáculo para el mundo!!
|