Tú, tu risa larga y melódica
que extrema en lo grandioso
y duplica miradas
Maldita materia que hace desunión
tranquila paz que obliga,
me ordena esperar , inquieto.
Sentado, tranquilo, yo iré.
El sentimiento de lo lejano se expresa,
no distancia, es lo blanco de la senda
que no refleja otro color.
Color morado, tu color que mis ojos reclaman.
Recordar las caricaturas que tanto aprecias,
tiernas como orugas que despiertan transformadas
en navecitas voladoras idénticas a ti.
Tú, tu enojo que nunca intente criticar,
si no a través de la palabra
tomar el paso correcto para bienestar.
Tú, tu fuego por vivir, que el viento arrastra
y llega a mi mecha compartiendo tu vida.
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