Daría mi libro favorito,
declararía el defecto más terrible.
Daría mi voz, mi grito,
mi carcajada.
Daría mi pudor,
mi ternura más secreta.
Daría mi líbido,
mi infantilismo barato.
Daría las cosas que nunca poseí,
como tu amor.
Hoy solo doy
un giro nostálgico a los cuatro puntos.
La verdad ingrata,
que deja a merced de las pérdidas.
La razón desnuda de pasión,
y de tertulias.
Mi ser sin tí,
mi ser a medias. |