Quebradizos caminantes
compañeros hombres. Amigos.
Que me sueltan en un espacio intermedio,
mediador de planos y universos.
¿Para que yo vea?...
Abro un libro. Letras, letras.
Son tan sólo letras, pero duelen...
Me acarrean a una vida más amplia
que mi pobre faena.
A la realidad oculta a primeros destellos.
Interpretada y compacta.
A veces brota, flor innombrable;
otras, se encubre,
la vida en cada línea,
oraciones viajeras desde la oscuridad,
de Sombras indomables.
Abismos, fuego, pasión. Ocultos
con superficie tranquila
que quiero reflejar
y que ya fueron escritas alguna vez.
|