Lágrimas. Camino sin rumbo por los senderos de la madrugada, persiguiéndome. Me encuentro y me esquivo. Ella rompe el silencio con palabras que desgarran como dientes. Yo guardo en el alma bajo llave lo que siento.
Contaré hasta diez.... y vuelta a empezar. Miedo. Angustia de no saber muy bien qué. La quiero y la pierdo. La pierdo porque la quiero, sin querer. No puedo seguir, pierdo el equilibrio. Me alcanzo y me pregunto por qué.
Ella se muere como Ella, se convierte en ella. Quisiera decirle ahora que es posible. Sonreiríamos y acabaría como acaban los cuentos que acaban bien. O tal vez moriría de nuevo inevitablemente, y yo con nosotros.
Me he tomado ventaja mientras pensaba. No volveré a alcanzarme y ella será un recuerdo...
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