Uno chicuelito.
Las piedras saltan como pequeñas pulgas,
los tambores suenan una vez más al ritmo de la voz del gran chamán,
es hora de caminar sobre las nevadas alucinaciones de nuestros ancestros
yo soy el indigente que mora afuera de tu despacho
no tengo dedos de oro, pero mi lengua tiene seis cabezas.
|