La mirada fija, dura; esconde tras de sí un desgarrador secreto, un misterio casi olvidado, un silencio espectante.
¡Que cruel destino! ¡Caer en el olvido, en la desesperación!
¿Y aquella dulce mirada? Ahora esta perdida en la nostalgia...
De vez en cuando cobra vida en la penumbra, acompañada siempre de una amarga lágrima que enturvia la visión de aquel sentimiento, de aquel anhelo, de aquella ilusión.
Entonces vuelve la oscuridad a su interior, y el pesar endurece su mirada. |