En el silencio de la noche
el canto del buho resuena
en cada rincón del bosque,
grito que la sangre hiela;
por su quejumbroso sonido,
tan funebre y siniestro,
que al llegar a nuestro oído
nos hace temblar de miedo.
Los rescoldos de la hoguera,
ya casi apagados quedan,
mas nuestros ojos no se cierran
por el temor a lo que acecha;
en la oscuridad
en el silencio de la noche
en la mitad de ese bosque
en esta soledad. |