Necesito clavar mi bandera
en tus sonrisas perversas.
Dejarte mi alma marcada en el cuello
para que me veas siempre al mirarte al espejo.
Necesito el título de cada suspiro arrancado,
necesito certeza.
No me quites la seguridad
que me lanza a escalarte cada fin de semana,
riega el deseo con palabras sinceras.
Nuestros ratos no me bastan,
tengo que hablarlo,
o respondes
o corres a cualquiera de tus otras.
|