Déjate llevar por el frío que nos acerca, buscando ese espacio para estar juntos. Esa lluvia que te transforma en un ser bello, con el brillo acuático de un pez intelectual y esos ojos de emperador sereno. Caminemos por la calle y dejémonos llevar por el torrente que nos moja, que nos sacude, que nos hace sentir vivos. Deja que mi mano acaricie tu rostro, buscando formas y sentidos diversos, dándole un marco a ese paisaje de amor.
Siente mis labios, busca mi respiración, siéntete acogido por esa brisa que emana de mi alma, la razón de mi sonrisa, la razón de mi felicidad. Te cubriré con mis brazos y te besaré sin fin. Te protegeré con mis alas y tú me protegerás con tu pecho.
Y aunque llueva o truene, no te olvides esta noche de tocar mi ventana... |