Lluvia...la gota, el charco, el río, el mar...horadando la tierra el humedal con su metrológica metronomía, con sus paréntesis y sus vaivenes, unas veces se deja degustar y otras se vuelca, te enmaraña y te arrastra...es ella la que manda y la que provoca guerra, es ella la que contiene y desborda, la que se extiende y se esconde, la que se funde y desaparece dejandote la curva abierta de su abrazo tormentoso. Dulce, salada...inevitable. |