NOCHES
Las noches se me van, una por una.
Estoy en la mitad del infinito.
Puedo morir sin màs: no necesito
motivo justo, ni razòn alguna.
Me duele tu verdad como ninguna.
Puedo morir: lo tengo manuscrito
sobre cada canciòn que es como un hito
del poema total que nos reùna.
Y te llamo, ya vez. Y un inaudito
silencio me doblega e importuna.
Estoy en el umbral del infinito.
Y voy, transfigurado por la luna,
a solas con mi voz y con mi grito:
¿Serà no màs la muerte quien nos una?
Tortuga
|