Fue cuando sentí tus montañas
de inigualable esplendor.
Fue cuando persiví de tus árboles
y flores su aroma abrumador.
Fue cuado ví tus amaneceres dorados
que reflejan la magnificencia de nuetro
creador.
Fue cuando comprendí porque poetas y
cantantes inspirados en tí, se han
embriagado de amor.
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