La tristeza se corona en la faz de ésta noche,
una oscura palidez en el rostro del amor,
gotea la sangre por las veredas,
rajaduras sin cura en mi pobre corazón.
Entristeces de pronto,
acaricio tus lamentos,
acúnate en mi regazo, siente mi corazón
que late al ritmo de tus pesares-
leves latidos
heridos de amor.
Y tus lágrimas caen,
un río blanco de tristezas-
yo recojo de sus aguas
la sal y el dolor.
Y te pierdes en mis brazos,
abrazando con locura
dejo un beso sobre tu frente
y canto entre sombras
un canto de silencios
a la luz de la luna.
© Natalie Najshomov, septiembre de 2005.
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