Sangró mi cuerpo
aquella noche fría y obscura
cuando en el callejon me asaltabas...
en medio de las sombras
como poseida por una extraña ambición
fuertemente empujabas el puñal
en mi costado, en mi abdomen
en toda mi existencia...
esa noche mientras yo yacía herido
tu saqueabas mis bolsillos, mi cartera
no querias dejarme nada, nada, nada
nada más que las heridas
que los moretones y los golpes
¿en que pensabas?
pasaron las horas
simplemente pasaron
y no halle tu rastro
mucho menos tu rostro
me quedó tan sólo un vacío
extraño, profundo, lejano...
hasta el recuerdo te lo llevaste
me quedo vacía el alma... |