Quiéreme, cuando te digo que nada en
este mundo es como el roce de tus labios;
cuando los pájaros te recuerden que existo;
cuando sientas que la vida se te acaba…
Quiéreme, cuando el sol se haya ocultado
tras un espacio de nube;
cuando el reloj marque las cero horas
y marque la llegada de un nuevo día…
Quiéreme, como sólo tu lo sabes hacer;
como sólo tu tienes el permiso del Supremo;
Quiéreme, que la vida es solo un instante;
que el instante es solo provocado cuando
nuestros cuerpos se funden…
dga |