Fueron nueve meses los que te hice sufrir,
luego un par de horas y de tu vientre caí.
En tu pecho me recibiste,
brindándome todo tu amor
y atesorándome
en tu corazón.
Muchas veces me has regañado,
otras tantas me has castigado,
nunca he dudado que tu firme mano
por amor se ha guiado.
Y por largos trece años
te he visto a mi lado,
mi madre querida
no sabes cuanto te he amado.
|