El Sol ya se ha ocultado,
y las lluvias han llegado
acarreando con ellas mis dudas y emociones.
En estas frías mañanas,
el cobijo de tus brazos necesito,
el calor de tus manos extraño
tus cálidas manos deseo
y el amor de tu corazón anhelo.
Y así como los árboles sin hojas han quedado,
nuestro amor ha varado,
pero como cada quien espera un nuevo sol
yo te espero a ti
mi nuevo amor.
|