Quien resuelve su presente, haciendo malabares con su pasado no hace mas que llenar su pensamiento de nostalgia.
¿Acaso ahora se me plantea absolverme de todo lo que hice? Yo que jamás dudé un instante de ser como soy, observo como el dialéctico me ensalza en mil y un contradicciones vanas y difusas, su truco no es ganarme demostrando la validez de su razonamiento, sino el de vencerme por cansancio mental. No temo a verme en un discernimiento largo y tedioso que, sin duda, socavará mi piel dejando al descubierto un paraíso sepulcral.
¿Deben perdonarme por poner en mis hombros tu dolor e intentar nuevamente el fatigoso ascenso hacia el peñasco?
Lo verdaderamente bello no sólo se encuentra en el medio de la huella, pues donde es arduo y asiduo el transito no crecen las flores fragantes con las que el sentido se deleita, ellas viven ignoradas en los márgenes. Sé siempre fiel a no dejar por siempre, tu humanidad en las paradas silenciosas y seguras, pero procura descansar lo suficiente para poder incorporar a tu corazón todo el oxigeno que perdiste mientras marchabas.
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