Un sueño, ¿verdad?
Un sueño alimentado
con esperanzas pasadas.
Parece que no
pero siempre has sido
un romanticón
y un enamoradizo.
Y lo consideras una enfermedad...
Porque lo es para ti, ¿verdad?
Sí, una enfermedad
con un sueño.
Pero ese sueño se rompe.
Despiertas.
¿Ni siquiera un beso
de "Buenos días"?
Así empiezan todos los días. |