Tengo cabello castaño
y ojos negros.
Todos dicen que me parezco a ti.
¿Acaso te acuerdas de mí, mamita?
Pude haber sido el próximo Bethoven,
¿o quizás Mozart?
pero no quisiste tenerme.
Siempre quise que me nombraras Flor.
Como las flores que nunca pusiste en mi tumba
Pues, era tan pequeña para tener una.
Me lastimaron, desgarraron y me sacaron
pero no importa porque aun así yo te amo,
te perdono y entrego mi corazón.
¡Desde aquí te puedo ver ¡
Y me pregunto si aun te acuerdas de mí.
Porque sabes, día a día yo le digo a los demás angelitos;
“Ella es mi mamita”
Aquella de cabello castaño,
así como el mío.
|