¿A dónde te has ido esta noche?
Corrompes mis ojos y mi latir
enfermo me encuentro
loco y desesperado…
mis signos vitales se hacen uno con el
(silencio).
Escucharte es una locura
y dejarte un imposible.
Quiero rasgar mis paredes internas
la locura me invade
caigo y caigo de manera alicianesca
pero sin un conejo blanco que me guíe
solo el movimiento de tus manos
y tu sonrisa como un gato risueño
que no hace más que confundirme.
Como hongos y chocolates
y mi felicidad crece,
ingiero bebidas y dulces
y disminuyo en lucidez
y ya no se si soy grande o pequeño
– te niegas a decírmelo –
o si me buscas o tan solo me aguantas.
¡Que me corten la cabeza!... por favor
que huir ya no puedo…
… ¿adonde iría?
si ya has robado mis ojos
si… pintaría las rosas rojas por ti.
|