¿Quién soy desde mi soledad creciente
observando el vasto espacio circundante?
Se acabaron mis motivos para andar.
Con mis alas ancladas a mi frente
sólo oigo el rumor de la brisa
que me dice: detente unos momentos
Voy botando uno a uno mis ropajes
para surgir desnuda en el paisaje
que el este y el oeste reconozcan mi piel
y la acaricien con el aire y los aromas
del secreto silencio de un poema
que se envolvió en la seda de un deseo
perdido más allá del horizonte
Es el ir y venir de las ideas
que reptan incansables por mi mente
perturbando mi paz
como el mar que se aleja
y se devuelve
y otra vez se repite
con oleaje obsesivo
navegando al timón
sobre un eco distante
No me alcanza,
aún cabalga lejano
entre la geometría dispar
intensa y transparente
que se acerca hasta mi
desde mi incertidumbre
Quiero sentir tus manos
en mi cuerpo desnudo,
y en mi mente
aquel brillo de tu conversación
Porque cuando se encuentren
tu mirada y la mía
remendando y uniendo
jirones del pasado
una sola pregunta quedará
suspendida
“¿me quieres todavía?”
Subido al Desafío 5, poesía, 22.10.2005
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