Una noche,
esa,que,
quiza tu ya sabes,
LA PARCA entrara por tu ventana,
dile entonces lo bonito de sus ojos,
de la suave brisa que producen sus pestañas,
de sus suaves manos y de su dulce piel,
de la miel de sus labios
y de su bonita sonrisa
y,
cuando ella,
incredula,
se mire en su espejo,
HUYE |