Siento un inmenso dolor
y descubro mi herida,
reciente, abierta,
aún tibia.
Aquellas palabras
fue el metal filoso,
del cuchillo brilloso
que se introdujo en mi pecho.
Un grito al entrar
y un dolor al salir,
un llanto al sangrar
y dos lágrimas al partir.
21/07/03
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