En medio del bullicio y la tormenta
de voces, de risas y de emociones,
la eterna confusión que me persigue
me atrapa y me vuelve taciturna
y tiñe de gris todos los colores.
¿Qué saben quienes dicen saber todo,
si estoy naufragando lentamente
en mares de recuerdos color caoba
que se entremezclan con el celeste cielo
de las tardes de abril de aquel presente?
Perdida en mil recodos de mi mente
huyo, cual despistadas golondrinas
que perdieron los puntos cardinales
en tantas vueltas e idas del destino
que poco a poco se convierte en agonía. |