Busco,
la evaporación perfecta
de mi alma entre tus brazos,
que me des el calor,
justo y preciso,
para volverme aire entre tus manos.
Busco,
provocarte,
hasta que hagas versos de agua entre mis piernas,
y me arranques los suspiros,
que alimentan tu deseo.
Y solo busco
y rebusco,
la mirada cómplice,
que aviva mi tristeza,
que encanta mis sentidos,
y hace,
de la ilusión que busco,
un sueño compartido.
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