Por la cresta
Grité,
con mis manos
apretadas sobre mi cabeza,
para luego lanzar
un golpe a la nada,
mientras tú te marchabas,
mientras tú te ibas
luego de un simple beso,
luego de un inocente abrazo,
como si nada hubiese pasado,
como si no te dieras cuenta
de lo que me pasa por ti,
como si no supieras
cuánto te he esperado. |