Tardé un 11 en la mañana.
Lo perdí.
Nervioso, con las manos sudorosas,
buscando una respuesta a las dos preguntas que se venían abajo...
Cómo pude incorporarme llamé a la nana, y titubeando dije: "Cambia eso¡¡¡, que he perdido el control y no quiero levantarme a buscarlo..." |