Me gritas desde lo mas profundo,
de mi inconsiente.
Me Llamas por nombre; te apoderas de mí.
Tus órdenes me queman las manos,
me destrozan el corazón.
Es tu voz, quien duerme en mi cabeza;
se vuelve un eco sordo,
en la inmensidad de la noche.
¿Porqué me quieres?
Dime lo que necesitas, a ti perfecto extraño,
todo te entregaré.
Mas a cambio pido, la libertad,
de tus palabras. |