El hombre bipolar rinde frutos,
amenaza a lo existente,
se eleva sobre el todo,
¡Viva la alienación!
¡Muera Feuerbach y Dühring!
¿Viva la cosificación de la res?
Hombre bipolar posmodernista,
saluda a la máquina,
sé más cogitans,
la substantia te devora,
cada línea que sigues
te devora y conlleva a un fin sinfín.
Lorenz se lamenta,
los gusanos se escapan,
las manzanas se pudren,
caen,
mueren,
se reencarnan. |