Conocí lugares que se encuentran más allá del río grande,
detrás de la gran cascada, hacía el oriente,
allá, mucho más allá de donde alcanza la vista,
mucho más allá,
donde está el gran charco de gran ruido.
Lo recorrí yo solo en cuatro lunas.
Pero cuando no hubo más caminos que recorrer,
ni más ríos por cruzar,
ni más territorios por conocer,
ni más gente por visitar,
cuando los días se convirtieron en noches
y la tierra comenzó a temblar,
miré atrás,
entre caminos y árboles,
entre monte y árboles,
más allá de la gran cascada al occidente,
reconocí mi tierra,
y deseé desandar mi camino.
JB |