Otra raya, otro cuerpo
Perseguíamos a Morrison en la autopista.
Millones de cigarros muertos hedían el desierto de cemento.
Perseguíamos
lo
perseguía
entre nauseas de fina tristeza china.
¡Quiero el final!
Para unirme a Blake y a sus tigres.
Los gatos se aparean en el infinito.
Sus maullidos tajaron la Luna.
Sólo tuvo un rostro
y es propiedad del Sol.
Jano se pierde entre el gemir automovilístico
seguido de una Gorgona afro peruana.
No entiendo.
¿Quieres que me trague eso?
¿Quieres que le chupe los dedos diciéndole:
“Te creo, te creo, verdad espantosa”?
Cuando sólo es una mentira chata y gorda.
No entiendo.
No quiero.
Soy propiedad del Sol.
Tengo garantía por diecisiete años.
Expira el contrato,
fallaré.
Se oxida la firma,
moriré.
Mi venganza,
soy preso de un código de barras.
¡Quiero el final!
Para unirme a Blake y al tigre.
Sólo eso,
un tigre.
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