Noctámbulo
Reluce la razón
Cuando con cirio en mano
Un sendero descubre lo oculto
A los ojos del orgullo.
Sueño en la noche, cuando calló el amor
Entre las brisas de la orilla
Bajo los misteriosos ojos de la Luna.
La oscuridad para los sueños
La profunda claridad para descubrir el silencio
Que provoca la reflexión.
Por eso noche eres noche,
Brillas sobre mí en la desesperación,
Destellas en mi rostro los cristales en sal que
Emanan de mis simulados astros.
Y yo que miro al cielo
En el momento que me dejas ver la inmensidad de tu regazo,
Le ruego a mis parpados su perpetuidad
Hasta dejar calva la nuca
De mi propia explicación.
Noche, no dejes de ser noche
Que mi corazón retozará eternamente.
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