Y así pasó un día más, y muchos celebraron, entre bailes y carcajadas por montón, mientras algunos se abrazaron con fervor a las doce de la noche, momento en que según su uso horario sería el comienzo de un nuevo año...en casa, en cambio, intentamos abrazarnos día a día, celebrar cuanto suceso nos alcance en este girar de mundo, y si la providencia así lo quiere, poder despertar una ves más para conocer nuevas vivencias.
Un caluroso abrazo a quien pase por aquí el día de hoy.
Espero que se cumplan todos los deseos con que despertaron esta mañana y que tengamos la oportunidad de un nuevo amanecer.
David Moisés Enoc
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