Padre nuestro, que estás en el cielo;
lejano, inaccesible, inhumano.
Santificado sea tu Nombre;
los necios lo necesitan.
Venga a nosotros tu reino;
y nos procuraremos mas justos.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo;
Solo mira a los hombres, ¿cómo es tu cielo?
Danos hoy nuestro pan de cada día;
mis manos sangran, lo he ganado.
Perdona nuestros pecados;
Somos tu imagen y semejanza.
Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
Somos humanos, no dioses.
No nos dejes caer en la tentación;
de contentarnos con ser siervos.
Y líbranos del mal;
descubre tu verdad.
Amen.(púdrete) |