Es una tarde frìa, donde solo se escucha los pasos de la lluvia. Veo rodar a travès del cristal de la ventana mis pensamientos, esos pensamientos que se niegan a esfumarsen...
Empiezas a jugar con mi timidez, invitandome a escapar de mi inocencia, a beber el nectar de tu adjetivo. Ahora quiero solo quiero desleìrme entre tu existencia. |