Alguna vez me dijiste que yo tenía cuatro angelitos: uno en cada pilar de mi cama y que me estaba cuidando. Ese día inusualmente te equivocaste, no solo tengo cuatro angelitos conmigo, tengo cinco. Si, no te contaste. Tú eres mi quinto ángel y no se donde podría estar si no fuese por ti.
No son sólo los últimos eventos los que me hacen decir esto, es el análisis de nuestra relación durante todo el tiempo.
Gracias por estar conmigo durante es fase de mi vida, gracias por dejarme conocerte, por escucharme y por querer conocer quien soy.
2005 |