Todas las noches espero su llegada.
Todas las noches pierdo mi tranquilidad.
Se que vendrá, a llevar mi alma a la oscuridad.
Se que tendrá, mi cabeza por su tesoro, traerá su poder de destrucción.
Su mirada corroe mis sueños, los lleva a su perdición eterna, un mundo de pesadilla.
Lo se, abrirá mi corazón, lo llenara de su ancestral rencor.
Se abre la puerta y en lo caminos ambiguos de mi vida cabalga, para cercenar a mis ideales y enterrar a mis alegrías en un profundo olvido.
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