La vida es como un sueño constante,
consecuente de una existencia ilícita,
maraña de fieltro y sálitre
que se escapa tibiamente entre los dedos.
A veces llegas suave,
pedazo de luz morena,
liberas mi nostalgia
mientras gime el bandoneón.
Entonces solo resta observar que como tenue sonrisa de la noche brillan los labios de la luna. |