Cordel de tonada sideral
Que amarra armonía en mi lecho
Eres la agraciada rosaleda
Que deja mi impluvio satisfecho.
Mujer, hermana perfecta de lo hermoso
Soy gracias a tú inocente fantasía
Un tributo de amaneceres húmedos
Que solo a ti te rinde pleitesía.
Mujer, antorcha de azahares en un desierto
Cobija de plata obsequiando calor al cuerpo,
Tu nombre va coloreando el universo
Con los pinceles morenos de tus besos.-
“...De la mujer más esquiva”
Macrúz.-
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