Y me pregunto quien sos. Quien sos y porque irrumpiste en mi vida una tarde, rodeado de una seguridad suficiente para mi. Y me pregunto quien sos y no quiero caer en la cursilería del “amor de mi vida”, ni “mi pareja ideal”. No porque no crea que sos eso, sino simplemente porque merecés un poco más que eso. Merecés un recuerdo antiguo, que no tengo. Merecés un momento único que no compartimos. Merecés un alma nueva, la mía, pero no soy.
Y vuelvo a preguntarme quien, que, como, porque....
Y agradezco al ángel de las horas que nos cruzó de puro aburrido...
Y agradezco al tiempo que me hizo verte....
Nadie podrá nunca saber el pleno significado de tu vida en la mía. Ni vos...
Pero estás...y me acompañás y me cubrís...
|