Antes del mar, estas tú,
cálida amante que recibes sin previo aviso. Te siento inmensa, eterna, ancestral. Rescoldo del mundo, arrecife amargo.
Dichosa tierra, piedra,
puerto que ves partir,
partes y no lloras.
Quisiera susurrarte una canción de cuna
para que llenes el hambre que tienes de sueño.
Duerme. Duérmete bajo mis pies
duerme bajo mis ansias y tu nácar incrustado.
Para que mañana el mundo siga siendo el mismo.
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